Ariel Schlichter ha sido uno de los productores latinoamericanos seleccionados para participar en la RBMA 2018 en Berlín. Para conocerlo más, platicamos con el en directo desde Berlín.

¿Cuéntanos de ti, quien eres y de dónde eres? Cómo te inicias en la música?
Mi nombre es Ariel Schlichter, soy de un pueblo de montañas y lagos llamado Bariloche, en la zona patagónica Argentina. En el medio de la casa en la que crecí había un sistema de audio con dos parlantes gigantes donde sonaba música el día entero: Al mediodía mi hermana mayor escuchaba bandas grunge y britpop de los 90 (Oasis, Nirvana, Radiohead, Blur, etc), además de a varios artistas Argentinos como Charly Garcia y Fito Paez; por la tarde mi padre, al volver del trabajo, escuchaba sinfonías y conciertos de Brahms y Mahler; por la noche mi madre ponía discos de rock clásicos de los 60, 70 y 80´s (Los Beatles, Pink Floyd, Genesis, Queen, etc). Por lo tanto siempre estuve expuesto a la música y al disfrute de la misma. Mi primer acercamiento a la interpretación musical fue durante mi adolescencia, cuando aprendí a tocar la batería para poder jammear con mis compañeros de la escuela. Casi inmediatamente decidí que quería estudiar música y aprender más instrumentos por lo que, al terminar la secundaria, me mudé a Buenos Aires para ir a la Universidad Nacional de Quilmes a estudiar Composición con Medios Electroacústicos.
Cuéntanos de tu proyecto Maqueta.
Mi proyecto Maqueta surge como un espacio de aprendizaje y experimentación: Maqueta quiere decir modelo o demo, y de hecho cuando una banda está pre-produciendo un album, aquí le dicen estamos maqueteando. Mientras iba de a poco aprendiendo a tocar guitarra y teclados por un lado y a usar softwares de audio por otro, empecé a grabar ideas de modo casero lo-fi pensando que serían maquetas de un tema que luego grabaría bien, pero siempre terminaba desarrollando la sesión del demo en vez de empezarla de nuevo. Este procedimiento de probar ideas o herramientas nuevas en cada track lo mantengo hasta hoy: Si la guitarra que grabé apurado para no olvidarme de una idea tiene un ruido horrendo, trataré de usar ese ruido y desarrollarlo a lo largo del tema como elemento estético (a menos que sea realmente insoportable, claro, tampoco estoy loco). Esto último tiene mucho que ver con la cultura del sample o de los field-recordings: Muchas veces la cualidad corroída o noise de un audio se vuelve el elemento central de la obra. Me parece importante dejarse llevar por las particularidades que contiene el audio, más allá de las notas, el ritmo y el timbre del instrumento que pretende estar representado dentro de esa toma: Siempre hay un ruido o una textura de fondo que puede plantear un nuevo rumbo para la obra.
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Foto Dan Wilton
¿Cómo es componer para películas y cortometrajes a la par de componer para uno mismo, cual es el proceso, la diferencia?
Componer música para películas, obras de danza o instalaciones difiere mucho de hacer un album, principalmente por el hecho de trabajar con un set de reglas o limitaciones estéticas planteadas por el/la colega con quien estemos trabajando. Muchas veces pueden pedirnos una instrumentación o estilo musical específicos, o una pieza tiene que durar exactamente cierta cantidad de minutos, tener un quiebre en el segundo 32 y concluir la cadencia en el minuto 4.16. Para mi fue un descubrimiento placentero el de trabajar enmarcado en estéticas determinadas, que luego pude trasladar a mi trabajo personal: Antes de eso, contaba con tantas posibilidades a la hora de producir un tema, que me sentía abrumado. Hoy en día, luego de jugar y experimentar un rato con un grupo de canciones, comienzo a entender hacia donde van estéticamente y a qué set de herramientas y reglas puedo aferrarme para concluirlas. El siguiente grupo de tracks tendrá otra lógica que probablemente será determinada por lo que me esté influenciando en ese momento y lo que las mismas canciones planteén que necesitan.
¿Para cuáles films has colaborado en la composición musical?
He realizado la música para el documental Jardín de Sueños de Alejo Yael y Javier Tanoira, la cual estuvo nominada como mejor música para películas en el Festival Internacional de Cine de Madrid en 2015. Colaboré numerosas veces con un talentoso colega Argentino llamado Javier de Azkue, para sus cortometrajes experimentales Henrietta y Paisajes Repentinos. Mi primera aproximación a la música para películas fue con los cortometrajes (Paréntesis) Leandro Martinez Depietri, y Río Mayo de Ramiro Calvo. Trabajé luego la música para la instalación distópica Mañana no existe de Agostina Alvarez y finalmente para Enchant, un parque temático navideño en Vancouver, constituido por 7 zonas dentro de un laberinto de luces, cada una con una música específica en loop, que podía solaparse con la música de las zonas adyacentes mientras los visitantes se trasladaban de un área a otra. Mi último trabajo fue la orquestación y música ambiental para la obra El Resto de Nosotros de Juan Salvador Gimenez Farfan para la Compañía Nacional de Danza Contemporánea Argentina, para la cual tuve que volver a meterme en el mundo de la escritura tradicional para instrumentos clásicos, y gracias a la cual fui aceptado en una residencia para músicos en el Banff Centre for Arts & Creativity en Banff, Canadá.
¿Cómo fue estar en la RBMA 2018? Cómo ha sido la experiencia dentro, cómo es el Ariel de antes y de ahora en la RBMA?
La experiencia en el Red Bull Music Academy es algo que aun no acabo de comprender. Vivimos muchas cosas y estuvimos expuestxs a una batería de información sorprendente respecto a modos de hacer y ver la música. Todxs lxs compañerxs, tutorxs y asistentes son increíblemente talentosxs y realizan música totalmente diferente, cada unx con su estilo particular pero todxs con un nivel de dedicación altísimo. Puedo decir que he hecho muchxs amigos y amigas para toda la vida. Fue una experiencia de gran inspiración y libertad: caminar de noche por el Funkhaus, escuchando música salir de cada estudio y poder sumarse a tocar sintetizadores, baterías, pianos o lo que estuviese a mano para colaborar con los demás fue algo realmente hermoso. Muchxs nos quedamos en los estudios casi toda la noche, y dormimos 3 o 4 horas por día, pero la energía y concentración de potenciaban por todo lo que estaba sucediendo: poder conectar con tantas personas diferentes a toda hora y con absolutamente todo disponible (cualquier sintetizador, cualquier máquina de ritmos, cualquier instrumento podía solicitarse si no estaba disponible de por sí) fue realmente una locura. Aún no puedo sacar conclusiones porque fue tanto a la vez que sigo abrumado (y esto mismo nos ha pasado a varixs), pero creo que por lo pronto la premisa más clara es ser fiel a unx mismx: Al concluir la residencia fuimos a la sala de lectures y se escucharon las cosas en las que fuimos trabajando durante la misma; en mi caso, el track más honesto y con el que me sentía más expuesto, fue el que emocionó a lxs compañerxs con los que más conecté durante toda la experiencia. Muchxs convivimos con mucha inseguridad respecto a nuestra obra y nuestras capacidades: esa fragilidad, que puede ser una condena, también es un motor de creación y de genuinidad (si es que algo así existe), pero creo que para todxs lxs que pasamos por esta experiencia, algo importante es fortalecer la confianza en nuestro trabajo.
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Foto Ériver Hijano
Hay muchos tipos de música que quiero explorar en este momento, desde ambient espaciado hasta drone, electrónica experimental, minimalismo, etc. Creo que mi foco de ahora en adelante será darle mucho más espacio en mi rutina diaria a la creación y experimentación musical, algo que he ido relegando en pos del trabajo de producción para bandas que realizo a día a día en mi estudio en Argentina. Hace ya muchos años que vivo en Buenos Aires, y siento que necesito un cambio, por lo que estoy planificando trasladarme a Berlín luego de mediados de 2019: Esta decisión está alimentada por un lado por la experiencia que acabo de vivir, la escena que estoy descubriendo aquí (para mi es sorprendente que exista una audiencia para, por ejemplo, música ambient noise), pero también por la situación que se está viviendo en Argentina en este momento: Hace tres años que gobierna la extrema derecha, y el valor de la moneda ha caído estrepitosamente a un cuarto de su valor. Por primera vez en muchos años las manifestaciones son violentamente reprimidas por la policía, y los servicios como luz y gas han aumentado, en muchos casos, un 3000%. Solo sobrevivir ya se ha vuelto un desafío, y por supuesto llevar adelante un proyecto personal es casi imposible. La escena cultural en Argentina es muy buena, y me da mucha lástima que tanta gente deba irse en este momento a probar suerte al extranjero, por ser tan difícil su desarrollo personal en este contexto. Con este marco, siento que necesito conocer y explorar otras realidades, aunque sea para volver pronto con otra perspectiva, nuevas ideas y nuevos proyectos.
¿En qué material estas trabajando? ¿Qué viene para Ariel en lo que queda del año?
Ahora mismo estoy trabajando en varios discos a la vez: Uno que será la continuación de El Cristal, con tres canciones medio dreampoperas, otro de 8 tracks instrumentales electrónicos, inspirados parcialmente por la estética de un obscuro proyecto llamado Casino Vs Japan, el cual se llamará Banda Sonora Para Andar en Bicicleta de Noche (una de mis actividades preferidas de la vida). También lanzaré las piezas en las que estuve trabajando durante la residencia, en su mayoría instrumentales, electrónicas y ambient, y finalmente un grupo de canciones lo-fi que estoy grabando estos días, sampleando todo lo que me encuentro a mi paso mientras recorro Berlín con amigos y amigas. Al volver a Buenos Aires finalizaremos la producción del disco nuevo de Lujo AsiáticoJunior 1 y Atrás Hay Truenos, tres bandas que recomiendo enormemente. Durante el mes de octubre también prepararé las canciones que llevaré a la residencia en Banff en noviembre, para las cuales me internaré a escribir orquestaciones: El plan es realizar un disco de duetos con varixs cantantes de la escena local Argentina, para canciones de estilo clásico (al mejor estilo Scott Walker).
¿Cómo ha sido musicalmente la evolución que has tenido desde Valses hasta Cristal EP?
El disco Valses fue un experimento en materia de cerrar canciones, probar diferentes estructuras, técnicas de producción y sintetizadores en general. Algunas de esas canciones aun me gustan pero lo veo más como el último disco que hice como un ejercicio personal. También fue el primer grupo de temas en los cuales traté de concentrarme en la forma de cantar, sin duplicar la voz y colocándola más al frente en la mezcla (de todos modos terminó semi enmascarada en la aparición cuasi constante de coros). En ese sentido, El Cristal tiene un criterio estético mucho más sólido: las canciones son más simples en su forma y con menos elementos superpuestos a la vez. La voz es más clara y no está ornamentada con coros todo el tiempo. Creo que en el medio entre ambos discos estuve escuchando Mac Demarco, Homeshake y otros artistas de ese estilo, y aluciné con la simpleza estructural y de elementos que manejan (y con su gran capacidad melódica y las cadencias que utilizan).
Volviendo a la idea de trabajar con un set de reglas, o más bien un marco estético, El Cristal, fue el primer proyecto personal en el cual trabajé de ese modo.
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Foto Ériver Hijano
¿Cual consideras ha sido tu material con el cual podamos definirte hasta el momento y porque?
Esto es muy difícil para mi. Durante la residencia tuvimos que hacer un compilado de dos minutos con fragmentos de nuestra música para presentarnos. Sentí que era imposible elegir cosas que representaran el momento en el que estoy ahora, y esto es algo que me ha pasado siempre. Constantemente trato de escuchar música nueva, de diferentes estilos, que me inspiran y me dan ganas de explorar ese territorio. Siempre que termino un disco, inmediatamente lo siento como algo viejo con lo que casi no tengo relación. Justo antes de partir para el RBMA, lancé un pequeño disco llamado Enero: en el momento en que lo hice necesitaba algo amable alrededor mío, y toda la producción tiene algo de dulce y tranquilo. Inmediatamente al venir aquí y exponerme a cantidades industriales de techno, electrónica experimental, noise, etc, me distancié infinitamente de ese lanzamiento (lo sigo queriendo, por supuesto). Se que mis próximos lanzamientos serán muy diferentes a lo anterior y entre sí, y tampoco quiero definirme dentro de un solo estilo o marco estético.
¿Te veremos pronto en México?
Espero que sí! He aplicado para una residencia en el Centro Mexicano para la Música y Las Artes Sonoras, a la que espero poder ir el año que viene, así que crucen los dedos por mi! Queda en Morelia, pero por supuesto me haré unos días para visitar amigos y amigas en el DF y Tijuana (y acepto recomendaciones de más lugares a donde ir).